- En crecimiento
El Juniperus chinensis 'Stricta', conocido como Enebro Chino 'Stricta', es una popular conífera apreciada por su facilidad de cultivo y su follaje verde que se vuelve azul en los meses más fríos
Crece de forma estrecha y columnar, alcanzando una altura de aproximadamente 2 a 4 metros y un ancho de 60 a 90 centímetros, lo que lo hace adecuado para jardines pequeños
Sus hojas son pequeñas, en forma de escamas, de color verde a verde azulado, que adquieren un tinte azul acero durante el invierno
Es una planta resistente y tolerante a diversas condiciones de cultivo, incluyendo la sequía moderada una vez establecida
Se caracteriza por ser un árbol de crecimiento lento a moderado.
Altura aproximada sobre 50 cm, maceta de 2'5 litros
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Luz: Requiere una ubicación a pleno sol o sombra parcial para un crecimiento y coloración óptimos.
Suelo: Prefiere un suelo bien drenado y ligeramente ácido. Es vital evitar las zonas encharcadas, ya que el exceso de humedad puede causar pudrición de las raíces
Riego: Tolera la sequía una vez establecido, pero se beneficia de un riego regular. El riego debe ser moderado, permitiendo que la tierra se seque ligeramente entre riegos
Poda: Generalmente requiere poco mantenimiento en cuanto a poda debido a su forma columnar natural. La poda fuerte y el alambrado, si se realiza, es mejor hacerlo en invierno, cuando la planta está en reposo.
Abono: Se puede aplicar un fertilizante equilibrado específico para coníferas, rico en magnesio, en primavera y verano para fomentar un crecimiento saludable
Una vez recibido el árbol, si se quisiera plantar en el suelo, lo recomendable es hacer un hoyo el doble de profundo y de ancho que la maceta.
Si el suelo no drena bien, habría que esparcir una capa de piedras en el fondo del hoyo antes de poner el árbol.
Una vez preparado el hoyo, se le quita la maceta con cuidado de no dañar la raíz y se introduce el cepellón en el hoyo, y se tapa con la tierra que hemos sacado anteriormente.
Para finalizar, dar un buen riego, con agua a mínima presión, para que filtre lentamente en el terreno y se adhiera la tierra nueva a las raíces.
Se puede trasplantar a otra maceta más grande, en vez de en suelo, siguiendo las indicaciones anteriores y teniendo en cuenta que, la maceta nueva, debe ser como máximo el doble de grande de la que tiene en el momento de recibir la planta, para favorecer el buen enraizado en su nueva localización.